PELIGROS DEL PIERCING CON PISTOLA

Cuadro de texto: Mucha gente piensa que si se hace el piercing con una pistola le va a doler menos que con una aguja, esto no es así. Con la pistola el piercing se realiza forzando el pendiente a través del tejido o peor aun el cartílago, un método considerablemente más "tosco" que el de un piercing realizado profesionalmente. Existen importantes razones de peso para desechar la idea de perforarse con pistola, las cuales las enumeramos a continuación:

Aunque los fabricantes dicen lo contrario, no es un aparato limpio ni seguro para lograr una buena perforación, ya que no puede ser adecuadamente esterilizada entre intervención e intervención y no tiene un medio para alcanzar la esterilidad total. Debido a esto es un artefacto que fácilmente puede contagiar a los clientes con el virus de la hepatitis B y C, o del sida. Como un ejemplo: el virus de la hepatitis puede sobrevivir por siete días a la intemperie, imagínate la cantidad de personas que se pueden contagiar al perforarse cualquier parte de su cuerpo en una tienda donde utilicen pistola. 
No es recomendable usar pistola para perforar la piel, es mejor hacerlo con una aguja estéril. Las agujas se emplean nada más con una persona. En un estudio profesional nunca se usará una pistola para perforar. 
Las pistolas para perforar que "disparan" broqueles, que en su origen se utilizaron para marcar al ganado, fueron diseñadas únicamente para perforar lóbulos de la oreja. 
El diseño del pendiente es inapropiado, incluso para los lóbulos, ya que es demasiado corto para permitir la inflamación y hace muy difícil su limpieza por lo que la suciedad se acumula dentro y en el cierre de la perforación. 
Además de ser sumamente antihigiénica, el usar la pistola y su joyería puede causar serios problemas de infección, de cicatrización, se puede llegar a encarnar o simplemente el cuerpo la puede rechazar.

Texto extraído de Wikipedia, la enciclopedia libre.